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viernes, 14 de junio de 2013

Protege tus cultivos de los hongos: Caldo Bordelés

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El Caldo bordelés es un potente fungicida que podemos usar para proteger nuestras plantas de las enfermedades provocadas por hongos. Tiene la ventaja de ser muy económico, fácil de hacer y está aceptado en agricultura ecológica.

Otro remedio muy conocido -y eficaz- contra los hongos en el huerto consiste en espolvorear azufre sobre las plantas: Introducir el azufre en un calcetín y sacudirlo para que caiga una fina niebla de azufre sobre las plantas, es un buen sistema. Sin embargo, no se debe aplicar azufre sobre las plantas cuando las temperaturas diurnas sobrepasan 28ºC, cosa que ocurre en según que sitios apenas llegada la primavera. Un buen sustituto en este caso sería este caldo bordelés que no tiene esa contraindicación y puede ser usado todo el año.


1 L de caldo bordelés recién hecho.

Esta fórmula fue inventada por agricultores franceses de la zona de Burdeos para proteger sus viñas hace ya mas de un siglo, y aún hoy sigue utilizándose tanto a nivel particular haciéndolo uno mismo, como a nivel comercial: muchas firmas de fitosanitarios tienen en catálogo este preparado.


Sirve para:


Combatir distintas clases de hongos como: antracnosis, roya, alternaria, abolladura, monilia, moteado, mildiu... Elaboración:

Hay muchas fórmulas y variantes. Una que me ha dado buen resultado y que sigo utilizando es ésta:

Para hacer un litro de caldo bordelés:

Hay que hacer dos disoluciones:

1) Disolvemos 10 gramos de sulfato de cobre pentahidratado en medio litro de agua. Este sulfato tiene la apariencia de piedras azules y se puede adquirir en una droguería o en un establecimiento de productos para agricultura.

2) Disolvemos 10 gramos de cal viva en otro medio litro de agua. Remover con una herramienta no metálica ya que la cal es corrosiva. Dejar reposar. La cal viva se convertirá en "cal apagada". Al igual que el sulfato de cobre, puedes encontrar la cal viva en una droguería.

Sulfato de cobre y cal viva

Si quieres hacer mayor cantidad, solo tienes que aumentar proporcionalmente el agua, el sulfato y la cal.

3) Tras unas horas, vamos a pasar la solución de la cal por un colador fino o un filtro improvisado para descartar pequeñas partículas sólidas que siempre lleva la cal y que atascarían el pulverizador del fumigador. Un trozo de tela puede hacer el cometido de filtrar.

Colamos la solución de cal para descartar partículas
sólidas que podrían atascar el pulverizador

4) Ya preparadas las dos soluciones anteriores, verter el sulfato de cobre sobre la cal (y no al revés, pues se formarían gases tóxicos). No hacerlo de golpe, sino a pequeñas cantidades para ir midiendo el pH con una tira de papel indicador. Verás que a medida que añades sulfato de cobre el pH baja (la cal es alcalina, mientras que el sulfato es ácido). Cuando alcanzamos un pH de aproximadamente 7 (neutro) es señal que la acidez del sulfato se contrarresta con la alcalinidad de la cal y podemos dar por terminada la elaboración del caldo bordelés.

Las tiras de papel para medir el pH se pueden adquirir en una droguería o en una tienda que vendan material de laboratorio, productos químicos...

Indicador del pH

5) A continuación, verter ese caldo -que tendrá un color azul inconfundible- en el aparato de fumigar que vayamos a usar. Si es para pequeños huertos resulta muy cómodo el pulverizador de émbolo que permite aplicar el producto simplemente apretando un "gatillo" en lugar de estar continuamente accionándolo.


Forma de uso:

Rociar toda la planta, tanto desde arriba como desde abajo, aplicando el producto también en el envés de las hojas. Procurar fumigar con poco o ningún viento y evitar las horas de mas Sol.

Aplicando el caldo bordelés a unas tomateras


Precauciones a tomar:

El caldo bordelés no es especialmente tóxico en las plantas (si lo usamos con moderación) pero es muy tóxico para el medio acuático, y si nuestro huerto no es en macetas sino en terreno se puede filtrar a acuíferos por lixiviado. No hacer mas  caldo bordelés del necesario para no tener que tirarlo.

Tanto la cal viva (como la apagada) y el propio sulfato de cobre irritan la piel, la cal por alcalinidad, el sulfato por acidez. Evitar el contacto con la piel y, si se produce tal contacto, enjuagar con agua abundante. Sobra decir que no se debe ingerir y hay que tener especial cuidado si hay niños.


Vídeo sobre elaboración de CALDO BORDELÉS:






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martes, 11 de junio de 2013

TUTORIAL. Cómo construir un motor stirling

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Mis tres primeros vídeos en mi canal de YT son motores stirling, pero en ellos no se dice apenas nada sobre su construcción, excepto en la descripción del vídeo y los comentarios. Con este tutorial doy por quitada una espina que tenía clavada por no haber contado antes cómo construir uno de estos motores.

Este motor es muy fácil de construir, y los materiales elegidos son bastante corrientes, para que reunirlos no sea una odisea, ni tampoco gastarnos mucho dinero.

tipo de motor:Gamma
Orientación: Vertical

El procedimiento y orden de montaje los vas a encontrar en el vídeo, aquí prefiero poner, como siempre, esquemas, planos y notas adicionales.


PARTES DEL MOTOR STIRLING:


Partes del motor stirling


Cilindro desplazador
Pistón desplazador
Eje pistón desplazador
Guía del eje desplazador
Cilindro de potencia (o de fuerza)
Pistón de potencia (fuerza)
Tapa (del cilindro desplazador)
Bielas y articulaciones
Cigüeñal
Soporte cigüeñal
Rodamientos cigüeñal
Soporte volantes inercia
Volantes de inercia
Contrapesos
Soporte stirling


Voy a describir y comentar cada una de esas partes, en una especie de FAQ:



CILINDRO DESPLAZADOR

Es el vaso de cristal de una cafetera de émbolo. Hay al menos dos tamaños, vamos a elegir el menor. Al parecer, todas estas cafeteras tienen las mismas medidas vayas a la tienda que vayas. Supongo que esto es porque se trata de un producto importado a un único y gran fabricante. Retiramos el émbolo y la abrazadera con el asa y nos quedamos con el vaso de cristal que es lo que nos interesa. La abrazadera con el asa la reservamos: Servirá como soporte para el motor.

Cilindro desplazador (vaso de cafetera de émbolo)


medidas del vaso (mm):
Alto: 135 
diámetro: 68
Dónde conseguirlo: En un chino
Precio aprox: 5 €


PISTÓN DESPLAZADOR

Lo haremos a partir de una lata de bebida energéticas. De los dos tamaños que hay, elegiremos el pequeño. Son todas de aluminio y esto nos viene bien porque pesa menos que la chapa de hierro. Irá alojado dentro del cilindro desplazador. Un detalle importante es que, a diferencia de un motor de explosión, este pistón no comprime el aire, sino que lo desplaza, de un extremo a otro según este pistón sube y baja. Por eso no debe entrar ajustado a las paredes del cilindro, y se deja un espacio de pocos milímetros: Por ahí pasará el aire de un extremo a otro del cilindro.

Estas medidas son críticas en el diseño de un stirling: El tamaño del cilindro impone qué tamaño deberá tener el pistón, típicamente 2/3 de la longitud del cilindro. Para esa cafetera, una lata de refresco de bebida energética tiene un grosor bastante adecuado, no así el largo que hay que recortarlo.

A esta lata hay que hacerle varios mecanizados:

1. Taladro a 2 mm en el centro en ambos extremos para pasar el eje
2. Recortar la lata para dejarla con una longitud de 80mm (2/3 partes de la longitud del cilindro que es de 135 mm).
3. Cerrar (sellar) la unión de ambas mitades, y también la abertura de beber.
4. Insertar el eje en la lata. Fijarlo con pegamento en ambos extremos

Pistón desplazador terminado


Medidas pistón terminado (mm)
Largo: 80
Diámetro: 53



EJE PISTÓN DESPLAZADOR

Sirve cualquier alambre rígido y recto con un diámetro de 2 mm. Un radio de bicicleta es muy adecuado para esto. Suelen tener 30 cms de largo. Habrá que recortarlo después a la medida, y doblar el extremo a 90º para insertar una articulación de la biela.


GUÍA DEL EJE DESPLAZADOR

No podemos hacer pasar el eje del desplazador a través de un simple taladro en la tapa, con esto tendríamos dos problemas:

1) El cilindro debe ser lo más hermético posible, y a través de un simple taladro no conseguiriamos un sellado decente.

2) El pistón desplazador subiría y bajaría inclinado, rozando las paredes del cilindro. Este tubito de cobre obliga, es decir: guía al pistón.

Estos dos problemas los evitamos haciendo pasar el eje a través de un tubito de cobre que uniremos a la tapa, soldado o pegado (yo elegí opción pegamento).


Guía eje desplazador. Pequeño tubo de cobre

Medidas de este tubo (mm)
Largo: 35
Diámetro externo: 3
Diámetro interno: 2
Dónde conseguirlo: En una tienda de material de modelismo, maquetas...



CILINDRO DE POTENCIA (CILINDRO DE FUERZA)

Este es el cilindro (con su correspondiente pistón) que realmente hace el trabajo útil en el motor stirling. Cilindro y pistón desplazador no producen trabajo, sino que reproducen las condiciones de funcionamiento de forma sincronizada.

Este cilindro está hecho en acero, las paredes son lisas tanto por fuera como por dentro, y no lleva la típica costura de soldadura. También puede hacerse en cobre, aluminio, etc. Yo elegí el acero inox porque al no oxidarse no tiene variaciones dimensionales ni sus paredes se vuelven rugosas.

Tanto este cilindro como su pistón (lo veremos a continuación) me lo hicieron en un taller de torneros, a la medida, con gran precisión. Es la opción mas cómoda...pero no la más económica. Esto también se puede hacer con medios caseros, aunque perderemos precisión y por tanto, prestaciones.

Medidas de este tubo (mm):
Largo: 55
Diámetro interno: 20
Diámetro externo: 23
Grosor pared: 1.5


Cilindro (y pistón) de fuerza, en acero y teflón respectivamente


PISTÓN DE POTENCIA (PISTÓN DE FUERZA)

Alojado en el cilindro de fuerza, es el que realiza el trabajo útil en el motor gracias a las cíclicas variaciones de +presión y -presión que ocurren dentro del cilindro desplazador, según el pistón desplazador esté arriba (el aire abajo estará +caliente= +presión) o el pistón desplazador esté abajo (el aire arriba estará -caliente = -presión)

Está hecho en teflón, un tipo de plástico anti-fricción que aguanta altas temperaturas y tiene muy buenas cualidades mecánicas. También se puede hacer en nylon, en plástico e incluso en madera. También hay quienes hacen este pistón con adhesivo epoxi, usando un molde.

Ver en la foto anterior, junto al cilindro.

Medidas de este pistón (mm):
Largo: 19
Diámetro: 20


TAPA (DEL CILINDRO DESPLAZADOR)

Es una tapa de bote de conserva, por supuesto, metálica. Debe tener un diámetro tal que pueda cerrar completamente la boca del vaso de la cafetera (cilindro desplazador).

Se le hacen dos taladros:

- Uno en el centro, a 3 mm para fijar el tubito de cobre (guía eje desplazador)

- Otro mas bien en la periferia, para poner el cilindro de fuerza, a 10 mm de diámetro (pueden ser 6-15 mm) esto no es preciso, pero recomiendo hacer este taladro a un diámetro menor que el pistón de fuerza para evitar que se pueda colar al frasco. Yo hice el taladro a 10 mm de diámetro.

Esta tapa, llegado el momento, se unirá al vaso de cristal (cilindro desplazador) mediante unos puntos de pegamento, y lo sellaremos con silicona de alta temperatura.

Tapa del cilindro desplazador



BIELAS Y ARTICULACIONES

Para unir mecánicamente cada uno de los dos pistones con el cigüeñal vamos a construir dos bielas partiendo de un palillo de hacer brochetas. Elegiremos uno que esté bien recto y mediante cortes sucesivos ajustaremos la longitud, de modo que cada uno de los pistones pueda hacer su carrera completa pero sin llegar a sobrepasarla.


Excelente material para hacer las bielas

A cada una de estas dos bielas y en cada uno de sus extremos, fijaremos una articulación para permitir a la biela girar. En total necesitaremos cuatro articulaciones.

Estas articulaciones son terminales utilizados en electrónica y se ajustan muy bien a este uso. Hay de diferentes tamaños, lo mas recomendable es usar uno que permita que los palillos entren sin holgura. Con una gota de pegamento dejaremos esas articulaciones firmemente pegadas a su biela.


Terminales para electrónica aptos como articulaciones

Las medidas de las bielas no tiene mucho sentido que las muestre, ya que las tolerancias, pequeños errores o diferencias en el montaje harán que tu montaje difiera ligeramente del mío, pero aún así las diré:

medidas de las bielas (sin contar la articulación, solo la madera):
Biela pistón desplazador: Largo (mm): 30
Biela pistón de fuerza: Largo (mm): 50

Estas medidas deben determinarse de forma individual, para cada motor, haciendo girar el cigüeñal y comprobando la medida correcta. De todos modos, la diferencia será muy poca respecto a las medidas anteriores si estás usando los mismos materiales.




CIGÜEÑAL

Lo haremos con un radio de bicicleta, tiene rigidez más que suficiente y se puede trabajar con unos simples alicates.

Le vamos a hacer dos codos: Uno para el pistón desplazador, y otro -desfasado 90º- para el pistón de fuerza. El pistón de fuerza va retrasado 90º con respecto al pistón desplazador.

Las medidas se toman con el escalímetro o regla sobre el propio motor stirling y a continuación sólo hay que ir doblando cada uno de los codos. Tres son las medidas importantes en el cigüeñal:

1) Largo del cigüeñal. Hay que dejar unos mm sobresalir para poner los soportes de CD que servirán de sujeción a los CD.

2) Distancia entre los codos: Equivale a la distancia entre los dos cilindros. Cada codo debe estar encima de su biela.

3) Altura de cada codo: debe ser la mitad de la carrera de cada uno de los dos cilindros. El cilindro desplazador tiene una carrera de 50 mm, pero vamos a dejar 5mm libres en el tope superior e inferior. Quedan pues, 40 mm. Así que daremos la mitad -20mm- como longitud del codo.

Lo mismo para el pistón de fuerza, excepto que la carrera es de 32mm así que el codo tendrá 16 mm de longitud.



Croquis del cigüeñal y cigüeñal terminado

Como en la foto anterior no se aprecian las medidas, añado esta:


Medidas del cigüeñal


SOPORTE DEL CIGÜEÑAL

Nos sirve cualquier cosa que permita sujetar el cigüeñal. En este montaje he hecho una especie de "U" con maderas, pegadas entre sí. Y a su vez, este soporte se fija a la tapa del cilindro desplazador mediante unos puntos de pegamento.


Las 3 maderas que conformarán el soporte del cigüeñal

La madera central tiene una ventana para permitir pasar el eje del desplazador y el cilindro de fuerza.


RODAMIENTOS DEL CIGÜEÑAL

El peso y esfuerzo a que es sometido el cigüeñal en esta máquina es de poca entidad, así que servirá como "rodamiento" una simple tuerca de diámetro interno 3mm. Estas tuercas se embuten en la madera, tal y como se aprecia en la foto de arriba. Es conveniente ponerles una minúscula gota de pegamento para que no se muevan. Cuidado con manchar de pegamento el interior de la tuerca: sería un freno para el motor por el rozamiento.


SOPORTE VOLANTES DE INERCIA

A cada uno de los extremos del cigüeñal le acoplaremos cualquier pieza que sirva para fijar después un CD. Precisamente, las piezas mas indicadas para esto son los soportes de cd que podemos obtener de viejas mecánicas ya inservibles.

Además de sujetar los CD, estas dos piezas fijan horizontalmente el cigüeñal evitando que se desplace a derecha-izquierda.


Soporte CD



VOLANTES DE INERCIA

Para que un stirling pueda funcionar regularmente, debe mover cierta masa, debe haber cierta inercia. Esto lo vamos a conseguir fijando a los soportes anteriores un CD o DVD inservible (uno por cada lado) con pegamento. En realidad, la masa representada por uno (o dos) CD no es suficiente, pero el propio CD nos permitirá añadir masa pegando a ellos alguna pieza (yo he puesto dos imanes), pero valdría cualquier cosa que pesara al menos 100 gramos, por ejemplo, dos tuercas grandes.

También los CD nos servirán para equilibrar el motor, cosa muy importante. De no hacerlo, no funcionará debido al peso del pistón desplazador. Y en caso de funcionar, lo haría dando saltos por la gran excentricidad que supondría el no estar equilibrado.


CONTRAPESOS

A cada CD, antes de pegarlo a su soporte, le haremos un taladro mas o menos a 10mm de diámetro, cerca del borde, para ponerles un tornillo y tuerca, cuyo peso equilibrará al motor.


CD como volantes de inercia, con un imán acoplado para
aumentar la masa, y también se aprecia el tornillo y
tuerca como contrapeso.

SOPORTE STIRLING

La cafetera viene con un herraje que sirve de asa. Viene muy bien como soporte: Tiene la altura justa, el diámetro justo, y un gran orificio central para que pase la llama. El inconveniente es que hay que retirar el asa, que viene soldada. El asa, además de no servir, molesta. Yo utilicé la taladradora miniatura con la herramienta disco de corte, y con algo de paciencia, el asa sale.


CÓMO PONERLO EN MARCHA

1. Ponemos un tapón metálico con un poco de alcohol y lo prendemos. 

2. Colocamos el soporte metálico de la cafetera (boca abajo) sobre la llama, y sobre ese soporte, colocamos el motor. Hay que esperar un par de minutos para que el alcohol comience a arder bien, y daremos tiempo a que el stirling se caliente también.

3. Dar un leve impulso a un volante de inercia. Si la temperatura es correcta y el calor suficiente, el motor comenzará a girar y no parará hasta que el fuego se extinga o nosotros lo apartemos del calor.

Tener en cuenta la eventualidad de que el tapón con alcohol pueda derramarse con su contenido ya encendido. No hacer funcionar el motor donde podamos ocasionar un fuego.


VÍDEO DEL TUTORIAL:






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viernes, 17 de mayo de 2013

Alternativa ecológica (y barata) a los plomos de pesca

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Un accesorio siempre presente en prácticamente todas las modalidades de pesca deportiva son las plomadas, y están hechas de...plomo. Cumplen la función de llevar rápidamente el cebo al fondo. A veces, cuando vamos a recoger el aparejo, vemos que la línea ha quedado enganchada al fondo, (hemos enrocado) y no se libera. En estos casos, se termina siempre tirando de la linea hasta que se rompe la parte más débil, que es el aparejo (hilo de menor sección que la línea principal con los anzuelos y el plomo). Esto es un mal menor: perdemos el aparejo, pero evitamos perder muchos metros de línea.



Plomadas para la pesca. Hechas con plomo


Un plomo de 70 gramos ya cuesta cerca del euro, por lo que la parte económica tiene su importancia, y mas si perdemos varios de ellos en una misma pesquera.

El caso es que, tras enrocar, el plomo se queda en el fondo. Y un plomo, y otro, y otro,... día tras día,... pescador tras pescador...

Amigos que gustan de bucear por zonas cercanas a la acción de pesca me han comentado en ocasiones -quizás exagerando un poco- que hay zonas que parecen yacimientos de plomo, y no es de extrañar. 

Es bien conocida la toxicidad del plomo, por lo que no parece que sea muy buena esta acumulación de plomo. Y esta es la parte ecológica


LA ALTERNATIVA

Alternativas hay bastantes, por ejemplo, usar piedras naturales seleccionadas por su tamaño, peso y forma, a las que se les hace un taladro para poder atarlas al aparejo. Esto supone tener que amoldarse "a lo que hay" en cuanto a dimensiones.

Yo propongo otra alternativa, que nos permite determinar de antemano el peso y forma de la plomada, además de ser barata, muy barata: Una buena plomada nos costará un céntimo de euro...si es que llega.

Hacerlos con cemento

Puede que estos "plomos" no sean tan hidrodinámicos como los comerciales, pero si no queremos dedicarnos a la competición y sólo vamos a practicar nuestra afición sin grandes pretensiones, nos bastará con esto. Si perdemos alguna de estas plomadas de cemento, no nos dolerá tanto al bolsillo, y en cuanto a preocupaciones ambientales: Pues...una piedra más en el fondo.


LA MEZCLA

Una vez más vuelve a salir el tema Astromodelismo (modelismo de cohetes), pues voy a recuperar de aquél hobby una mezcla que usaba para hacer las toberas de los motores cohete de combustible sólido. Esta mezcla tenía que superar unas condiciones de trabajo bastante extremas: Alta resistencia a la temperatura, soportar gran presión y aguantar la acción erosiva de gases muy calientes que salían de la cámara de combustión a velocidades casi supersónicas...

...Así que, si aguantaba aquéllas condiciones, mucho más soportará el uso como plomos de pesca, que son condiciones mucho mas suaves.

Esta mezcla tiene la doble cualidad de ser bastante moldeable -lo que nos interesa a la hora de dar forma a la plomada- y también es muy resistente.

Está hecha con tres componentes sólidos, y en las siguientes proporciones:

                                                     Porcentaje (en peso)
1. Cemento "común" (portland)                   80 %
2. Arcilla                                                   10  %
3. Chamota                                              10  %



- El cemento, obviamente, es lo que hace endurecer a esta mezcla

- La arcilla le confiere una buena plasticidad y propiedad de moldeado. Si la arcilla es omitida, la masa no tiene las mismas propiedades y tiene tendencia a deformarse mientras fragua. Esto es muy importante en los plomos de tipo pera,
a los que les hacemos un agujero para pasar el hilo: ese agujero termina por cerrarse él solo, cosa que no ocurre si la masa tiene un 10% de arcilla.

- La chamota hace que el bloque sea tenaz, resistente a los golpes. El cemento sólo, sin un árido, es bastante quebradizo. No interesa poner más porcentaje de chamota porque -además de no ser necesario- la mezcla se vuelve algo basta y pierde propiedades de moldeo.


Una aclaración: En algún momento del vídeo, es posible que veáis que el cemento y la arcilla tienen -en su caja- una etiqueta que dice "refractario". Para esta aplicación no es necesario que sean refractarios, pero tampoco es ningún problema que lo sean. Ambas versiones sirven por igual.


De izquierda a derecha: Cemento, arcilla y chamota

Una vez pesados los tres componentes, se vierten a un recipiente donde los mezclaremos en seco y acto seguido, vertemos agua para hacer realmente la masa. Lo mas importante es echar la cantidad correcta de agua, la verteremos poco a poco mientras amasamos. Hay que conseguir una consistencia parecida a la plastilina. Debe ser moldeable, pero no tan líquida que nos chorree en las manos, ni tampoco tan seca que se desmenuze o se agriete cuando le damos forma.

Disponemos de al menos quince-veinte minutos para usar la masa. Si después de haber hecho varias plomadas aún queda masa (y queremos hacer mas plomadas) y vemos que se endurece, aportamos un poco de agua y volvemos a amasar. Si se ha formado algún grumo o pella, la desmenuzamos y amasamos de nuevo.



HACER UN PLOMO DE PERA

Son muy fáciles y rápidos de hacer. No es necesario molde. Simplemente, tomar una porción de masa y, con las manos, darle la forma deseada. Con muy poco esfuerzo verás que quedan bastante bien conseguidos. Hay que prever un orificio por donde luego pasará la línea. Esto se puede hacer poniendo algún tipo de anilla insertada en el plomo o sencillamente haciendo un taladro, manualmente (con un palillo, destornillador o similar) teniendo la precaución de mojar dicho palillo o destornillador en agua para que al traspasar, la masa no se rompa o agriete.

Si no te convence la forma o el aspecto de una plomada, se puede deshacer y -con la misma masa- volverlo a intentar. Es posible que sea necesario añadir dos o tres gotas de agua a esa porción de masa, pues se habrá secado un poco tras haber estado en contacto con las manos, además de la que se evapora.

Una vez dada la forma definitiva se dejarán en reposo durante 24 horas para que el cemento fragüe, pero aún no es suficiente. Para que el cemento adquiera toda su dureza y quede como un bloque de piedra, pasadas esas 24 horas (mas o menos), hidrataremos las plomadas sumergiéndolas en agua durante uno o dos minutos. Las sacamos del agua y las dejamos secar otro día mas. Así adquieren gran dureza.

Ya están listas para ser utilizadas.



Izquierda: Plomo de pera comercial (de plomo)
Derecha: Mismo plomo, de cemento



HACER PLOMOS CORREDIZOS


El molde.

Es posible que con habilidad y si no quieres mucha perfección en el acabado, puedan hacerse estos plomos con las manos, sin herramientas, pero prefiero ayudarme de un sencillo molde. Así se consigue un acabado mas uniforme, con mejor apariencia.

El molde consiste en dos trozos de tubo hueco de pvc. Tubo convencional de fontanería. Un tubo (el mas grueso) contendrá la masa, y el otro tubo (mas estrecho) es el que comprime a modo de pistón a dicha masa. Pueden usarse en distintos diámetros, dependiendo del grosor de plomada que se quiera hacer. En las siguientes fotos -así como en el vídeo- se usa la combinación siguiente:


- Tubo externo (molde): Diámetro externo: 25 mm. Largo 75 mm

- Tubo interno (pistón): Diámetro externo:  20 mm. Largo 50 mm

- Discos madera: Diámetro externo:20mm (debe entrar casi ajustado en el tubo externo, a modo de pistón). Diámetro del orificio central: 3mm (por aquí debe pasar el tubo de plástico de chupa-chups que pondremos al plomo)

A cada uno de los tubos-pistón se le adosa en un extremo un disco de madera (puede usarse otro material mas fuerte). La función de este disco es poder comprimir la masa, y el pequeño orificio de este disco permite pasar al tubito de plástico que pondremos al plomo.


Discos de madera para pegar en la base y para los pistones.
Hacen falta dos por cada molde. En mi caso, 5 moldes, 10 discos.


También se aprecia la base -de madera- donde hay otros cinco discos de madera para centrar y sujetar los moldes.

En la foto siguiente, un juego de cinco moldes, para hacer cinco de estos plomos al mismo tiempo. Hacerlos de uno en uno sería algo lento y pesado.  


Juego de 5 moldes.
Arriba: Moldes; en el centro: base; abajo: pistones

Para hacer los plomos: Se pone en la base, en los orificios de los discos un palito hueco de chupa-chups, o cualquier otro tubo parecido, y queda en posición vertical. Ponemos también un tubo-molde en ese disco, y comenzamos a rellenarlo con masa. Apretaremos y comprimiremos la masa con un tubo-pistón.

Cuando el tubo-molde esté lleno de masa hasta el nivel deseado, dejamos el tubo-pistón en el molde y lo sujetamos con una goma elástica para que presione continuamente la masa. Así se compactará la masa y evitamos burbujas de aire.

Así lo dejaremos fraguar durante dos horas. 

No más de dos horas, porque la masa endurece y no podrás sacar ni el pistón, ni la propia masa. Y tampoco menos de dos horas, porque la masa saldría demasiado blanda y se deformaría.

Pasadas las dos horas, sacamos el bloque de cemento ayudándonos con el mismo pistón. Dejamos secar las plomadas durante un día.

Al igual que hicimos con los plomos de pera, los sumergimos en agua un minuto o dos para que se hidraten y el cemento endurezca bien. Los sacamos del agua y esperamos otro día.

Los plomos corredizos ya pueden usarse en la acción de pesca.


Plomos corredizos.
Izquierda: plomo comercial común (de plomo)
Derecha: plomo de cemento usando este método

El siguiente vídeo te quitará cualquier duda que puedas tener:








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viernes, 26 de abril de 2013

Elaboración de COMPOST casero.

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Una afición cada vez mas conocida y ejercida es la gestión de un huerto urbano o macetohuerto. Se trata de "olvidar" o "disimular" un poco el asfalto y el cemento en las ciudades, cultivando pequeños -o no tan pequeños- huertos en espacios urbanos, normalmente en macetas o jardineras de diverso tamaño y forma, en domicilios particulares, ya sean terrazas, patios, balcones, áticos y, quien tenga la suerte, un trozo de suelo.




También hay iniciativas de este tipo en zonas como parques, solares, etc, algunas incluso organizadas por los respectivos ayuntamientos, y estos espacios se suelen ceder durante un tiempo para que los "agraciados" puedan ejercer su hobby. Y digo agraciados porque siempre hay mas candidatos que plazas disponibles. Pasado ese tiempo, nuevos entusiastas se ocuparán del huerto urbano en cuestión.

Me suena haber visto huertos urbanos en colegios, en plan experimento a nivel de clase o de grupo.

Sea como sea, todo huerto necesita ser abonado. También los urbanos. Hablo de huertos, pero este abono también sirve para el jardín, para plantas ornamentales.

La inversión es mínima. Se necesitan muy pocas cosas para hacer compost.

El procedimiento que expongo a continuación no es el único -y probablemente tampoco sea el mejor- pero es el que utilizo con éxito para hacer el compost de mi huerto urbano. En realidad, no habrá grandes diferencias entre este método y el de cualquier otro. El proceso es básicamente siempre el mismo




El proceso de compostaje

El proceso de compostaje consiste en apilar -hacer un montón- con cierta clase de materiales y dejarlos fermentar o descomponer bajo unas condiciones mas o menos controladas de humedad, aireación y temperatura. Se someten a compostaje los restos vegetales y el estiércol principalmente. La fermentación corre a cargo de microorganismos que hay siempre presentes en el suelo, en los mismos materiales a compostar, en las herramientas...e incluso en nuestras manos. Microorganismos no nos van a faltar.

El compost se suele hacer por lotes: Se inicia en una fecha determinada y estará listo en un tiempo determinado.


Tiempo de compostaje

Ese tiempo dependerá de muchas cosas. En el mejor de los casos se tarda un mínimo de 4 meses, siendo lo normal de 6 meses a un año. Por regla general, el compost progresa mas lento en invierno que en verano. Es por esto que interesa hacer lotes mas bien grandes, que puedan cubrir las exigencias del huerto para todo el año, ya que no estamos seguros de poder hacer dos lotes anuales. Bien está la cosa si hacemos un lote anual.

Quiero subrayar un hecho determinante a la hora de acelerar el proceso, y que no se le suele dar mucha importancia: 

Cuanto más pequeños sean los trozos del material que aportemos para compostar, tanto más rápido será ese compostaje. 

La diferencia puede medirse en meses e incluso años. Aquí tenemos -como no-, a la Ley de Murphy: Cuanto mejor sea el proceso, mas trabajoso nos resulta. Picar todo el material, especialmente si se hace a mano, puede ser un poco tedioso. Afortunadamente, vamos a manejar cantidades pequeñas porque hablamos de pequeños huertos. Es fácil entender que una patata entera no se va a descomponer con la misma rapidez si se echa entera, que troceada.

Aquí, la clave está en la superficie expuesta a los microorganismos. Los materiales son "atacados" por dichos microorganismos mas bien en su superficie. Pero si cortamos una patata en dos, ahora aparecen dos superfices nuevas: Las del corte. Y con cortes sucesivos de cada una de las partes, cada vez mas superficie, por lo que el compostaje se realiza con más rapidez.

Muchísimos fenómenos físicos y químicos están sujetos a este hecho:
- Un radiador térmico es mas eficiente si tiene gran superficie.
- Cuantos mas finos los ingredientes, mas viva es una pólvora
- El carbón activado tiene una granulometría finísima, por eso absorbe tanto.
- Te quemarás mas severamente con NaOH en polvo que en lentejas
- Un electrodo es mas eficaz a mayor superficie, no a mayor masa.

- ...y así, un montón de fenómenos. El compostaje no escapa a esta "norma".

La "otra" opción es no complicarse dividiendo los componentes, o dividirlos en trozos mas grandes, y simplemente hacer lotes mas grandes, previendo que el compostaje durará el doble o el triple. Por ejemplo, dos años.


Materiales aptos para hacer compost

Hay de dos tipos:

1) Material "Verde", es decir, material fresco, que contiene humedad y va a proporcionar el nitrógeno al compost.

2) Material "Seco", con muy poca humedad y proporciona carbono.

Es importante que haya una buena relación entre ambos tipos, verde y seco, para que el compost sea de calidad. Si nos excedemos aportando material verde, el exceso de nitrógeno simplemente se escapará del compost en forma de compuestos amoniacales, quedando el compost bien equilibrado de forma automática. Por eso, si tenemos duda, es mejor "pasarse" con material verde que con el seco.

Entre los materiales verdes tenemos:

- Restos de vegetales de la cocina, y también del huerto. Los mercados también son un buen punto para conseguir gratis grandes cantidades de este material para quienes prefieran iniciar un lote arrancando con mucha cantidad de material. Debemos evitar los cítricos, pues bajan demasiado el pH.

- Posos de café

- Restos de infusiones, incluyendo la bolsita, en su caso.

- Estiercol: Vaca, caballo, oveja, conejo, pollo, ... en fin, de animales herbívoros, pero evitaremos los de las mascotas carnívoras (gatos, perros) por no ser apropiados para el compost ya que contienen agentes indeseables que no serán destruidos a pesar de los 60ºC de la fase termofila, y esto hay que tenerlo en cuenta si las plantas a ser abonadas son alimentarias y no ornamentales.

- Algas, especialmente la "posidonia oceánica", que es esa típica alga en forma de cinta que se deposita en las playas tras un temporal. Son muy ricas en minerales.

- Podas de cesped.



Material "verde", del que abandonan en los mercados


Y entre los materiales secos, están:

- Hojas secas. Es mejor fragmentarlas y aportarlas en no mucha cantidad, pues alargan el proceso de compostaje.

- Paja: Otro material que además de aportar carbono, evita que el compost esté demasiado húmedo.

- Serrín: Se entiende que tiene que ser de madera sin químicos.


No debemos aportar:
- Grasas ni aceites, ni restos de guisos que los lleven
- Carne
- Pescado
- Lácteos
- Huevos

Estos materiales provocarán mal olor y atraerán roedores e insectos indeseables...

- Por supuesto, tampoco pondremos nada que no sea orgánico.


El recipiente, la compostera

Para hacer compost casero, una solución bastante a mano es usar un cubo de basura, de plástico, de los denominados de "comunidad" que tienen una capacidad de 100L. Será mas que suficiente.

Cubo de basura de 100L, con taladros en lateral y base


Al cubo le hice taladros en los laterales, y en la base. El diámetro de los taladros es de unos 6mm. Estos taladros permiten la aireación del interior, pero impiden que el material se salga fuera del cubo. Un buen compostaje debe realizarse en condiciones de oxigenación.

Los taladros de la base sirven también como drenaje para dar salida al exterior a los zumos o exudados que se formarán en algún momento del proceso, especialmente al principio, tras el aporte inicial de material, sobretodo si el aporte ha sido grande. Si la compostera no está sobre el terreno -que será lo más probable- y para evitar manchar el suelo, se puede situar el cubo sobre una bandeja o similar para recoger dichos zumos. Yo lo pongo sobre una bandeja redonda de las usadas como soporte de macetas, que se venden en un vivero o tienda de material de jardinería.


Llenando la compostera

Podemos hacer un aporte inicial grande -como hice en el vídeo- para que arranque la fase termófila, o podemos hacerlo poco a poco, según vayamos disponiendo del material.


Compostera casi llena


En el primer caso, hay que organizarse y disponer de cierta intendencia, para poder tener todos los materiales verdes en un plazo de tiempo relativamente corto para evitar que alguno de ellos se estropee. Los materiales secos (paja, serrín, hojas secas) son menos problemáticos en cuanto a conservación y pueden tenerse desde bastante tiempo antes.

Yo actúo así:

Material verde: Si tu huerto no es grande, o no es momento de disponer de restos vegetales, y por supuesto, ninguna cocina doméstica puede generar varios kilos de este material en cuestión de 2-3 días, lo mejor es la opción "mercado", como puedes ver en el vídeo.

Posos de café: Ese bar o restaurante amigo...

Estiercol: Merece la pena buscar algún sitio donde tengan animales y puedas conseguir aunque sea un par de cubos de estiércol.

Una vez todo el material reunido, iremos echándolo a la compostera procurando alternar distintos tipos de material. Es decir, no pondremos todo el café de golpe, todo el estiércol de golpe, todo el verde de golpe. Aunque luego lo mezclemos, es mejor alternar los distintos materiales.

Ya se comentó antes la conveniencia de dividir los trozos grandes de material en trozos mas pequeños. Esto atañe al material verde (restos de hortalizas) y a la paja. El resto de materiales ya viene de por sí bien fino o dividido.


Una vez llena la compostera...

La situaremos en un lugar al abrigo de la lluvia y donde no le de el Sol directo. La tendremos destapada para que la aireación sea máxima. Es probable que acuda la mosca de la fruta, que es inofensiva pero supone una molestia. Se puede limitar su presencia poniendo en la cima del compost algún material que -si bien deja respirar al compost- supone una barrera para la mosca. Pueden servir: hojas secas, un poco de paja, hojas de periódico hechas una bola...cualquier cosa menos cerrar la compostera con su tapa.

Ubicación de la compostera completamente terminada.
Ya sólo queda vigilar la humedad, voltear de vez en cuando
...y esperar.

Fase termófila

Una vez hecha la pila de compost, los dos primeros días, hay una actividad a cargo de microorganismos mesófilos a temperatura moderada. Después, la temperatura se eleva por encima de 40ºC y comienza la fase termófila. Ahora es el turno de los microorganismos termófilos.

Dependiendo de la cantidad -y del tipo- del material aportado, y también de las condiciones ambientales, arrancará (o no) la fase termófila, y lo puede hacer tan pronto como al día siguiente de haber hecho el montón, siendo habitual que lo haga al segundo o tercer día después de hecho el montón. En este vídeo a mí me tardó unos cuatro días en alcanzar 58ºC. El comienzo de esta fase se reconoce porque el interior de la pila de compost se calienta, pudiendo alcanzar los 60ºC. Esta fase es deseable (aunque no imprescindible) porque se destruyen patógenos y ocurren reacciones en el compost que lo hacen madurar mucho en pocos días.


Se alcanzaron 58ºC...

El calor generado no siempre es fácilmente detectable, porque ocurre en el interior de la pila. La periferia o parte externa del cubo apenas se calienta. Puedes saber que esta fase ha comenzado insertando un alambre o varilla metálica en el compost. Dejas pasar unos segundos y la extraes. Al tacto, por su temperatura, sabremos si la fase termófila ha arrancado o no.

La fase termófila solo arrancará si la pila supera cierto tamaño. Este cubo de comunidad de 100L, a medio llenar, ya tiene porte suficiente como para que esta fase tenga lugar. Doy fe.

Esta condición de alta temperatura se mantiene por unos días -no muchos- y en esta ocasión me duró ocho días. Hablo de pilas de tamaño pequeño como las que vamos a hacer nosotros. Una pila de varios metros cúbicos -en cambio- puede mantener el calor durante semanas.

Tras esta fase, es normal que el nivel del compost baje incluso a menos de la mitad. Es opcional volver a hacer otro aporte de material para aprovechar el volumen del cubo y hacer mas compost. Tras lo cual volverá a arrancar la fase termófila...y volverá a bajar. He llegado a hacer hasta cuatro aportes en la misma compostera a fin de llenarla.


Fase de enfriamiento o maduración

Terminada la fase termófila, la temperatura desciende hasta igualar a la ambiental.
Los microorganismos mesofílicos, que dominaban el panorama antes de comenzar la fase termófila, vuelven a retomar el protagonismo y lo harán hasta el final.

Esta fase supone la mayor parte del tiempo en la elaboración del compost.

Durante esta fase, vigilaremos la humedad:

Si la pila está bien ubicada a salvo de la lluvia, no debería encharcarse nunca.
Y si no le da el Sol directo, tampoco debería secarse. Si a pesar de todo vemos que está demasiado seca la regaremos sin excedernos, removiendo para distribuir la humedad.

También en esta fase debemos voltear el contenido para airearlo, y evitar compactaciones y pudriciones. La periodicidad mínima para voltear el compost será de una vez al mes. Mejor cada quince días.

Los microorganismos los tenemos asegurados: Están en todas partes, y serán los que conviertan el material original en compost. Si tenemos suerte, podemos encontrarnos con organismos "superiores" que nos ayudaran en el compostaje, como pueden ser lombrices, hormigas, caracoles y babosas y algunos insectos. Algunas modalidades de compostaje explotan y se sirven de algunos de estos "visitantes", como es el caso del vermicompostaje, que se vale de la lombriz roja californiana.


Cómo reconocer el compost terminado

El paso del tiempo ya es un indicativo de cómo debe ir nuestro compost.

Vamos a reconocer cuándo el compost está listo cuando:

- No podamos reconocer los materiales que aportamos al principio
- El color sea uniforme (marrón o casi negro) y no "de colores" como al principio.
- El olor es agradable, huele a tierra y no a basura. (Quien lo diría si se tienen en cuenta los materiales desde los cuales se partió).

Compost terminado de uno de mis lotes,
 hecho con anterioridad a este artículo del blog.


Conservar el compost terminado.

Se puede guardar en bolsas bien cerradas. Yo lo dejo en un cubo igual que la compostera pero sin orificios.


A la hora de abonar...

Esparcir sobre el terreno o sustrato a razón de 1-2 Kg por cada metro cuadrado.
Incorporar el compost escarbando un poco en lugar de dejarlo en la superficie.
El mejor momento para abonar es otoño-invierno. Si se inicia un lote en abril, estará listo precisamente para esas fechas.


Vídeo demostrativo de elaboración de compost:






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